De febrero a mayo es la temporada de mayor extracción de polluelos de loros, pericos y guacamayas para su comercio ilegal, así lo han expuesto expertos en el tema de fauna de la región.
CARLOS ALBERTO GUICHARD/DIRECTOR OPERATIVO ZOOMAT
“Viene la temporada que ya le de secas o estiaje en el que muchas especies animales inician sus eventos reproductivos que tienen que ver con selección de pareja, con elaboración de nidos en el caso de las aves o cortejos, búsqueda de pareja, en el caso de los mamíferos, zonas donde se van a reproducir y demás”.
“En el caso particular de las aves y particularmente de los psitácidos, pericos, los guacamayos. Justamente ya en el mes de febrero, marzo, están estos animales iniciando cortejos, búsqueda de sitios para anidar. Los psitácidos tienen la característica de que son parejas de por vida, entonces la mayoría de las parejas ya están integradas y viene esta parte ya del proceso de reproducción donde se van separando de las parvadas o de los grupos y buscan estos sitios para anidar”.
En la entidad existen zonas donde la extracción y tráfico de estas aves es mayor, las carreteras se vuelven puente para que ellas transiten de una manera ilegal, rumbo a diversas ciudades del país para ser vendidas al mejor mercado.
“En Chiapas se tienen detectados tres puntos críticos por donde se trafica con psitácidos, uno es la costa de Chiapas. Toda la costa de Chiapas, toda la carretera costera, la zona de Pijijiapán, Mapastepec, Tapachula, en toda esa zona se transportan de manera ilegal polluelos de psitácidos, pericos y loros, algunos vienen de centro america y buscan llevarlos al centro del país, a otros mercados donde el precio se incrementa”.
A decir de los especialistas, los traficantes de psitácidos aprovechan el mes de abril para sacar a las aves de sus nidos, cuando aún están emplumando, a pesar que todas las especies están protegidas por considerarse en peligro de extinción, aún se comercializan, sin que les importe a los vendedores la situación legal que puedan llegar a enfrentar…
“Todas las especies están protegidas, pero aquellas que además están en una situación de peligro de extinción como los loros de nuca amarilla, de cabeza amarilla, los guacamayos, loros de cabeza azul tienen una pena mayor que tiene que ver con multas altas e inclusive con cárcel para quienes posean o vendan estos animales”.
Informó Daniela Grajales