Chiapas se encuentra entre los cinco primeros estados de la República que presenta ausentismo paterno, durante el desarrollo de los infantes, principalmente por la migración laboral para poder mantener económicamente a su familia, dejando a la madre como la principal responsable de los menores, pero generando una situación psicológica hacia el menor, desarrollando una falta de presencia paterna a lo largo de su crecimiento.
En Chiapas, la ausencia del padre en la infancia es una realidad estructural que se entrelaza fuertemente con la pobreza extrema, la migración laboral y las dinámicas socioculturales. De acuerdo con estimaciones institucionales la situación de las infancias, más del 40% de los hogares en México enfrentan la ausencia física o afectiva de la figura paterna.
Esto agudiza estructuralmente debido a que cerca del 77% de las niñas y niños viven en situación de vulnerabilidad económica, empujando a los padres a dinámicas de migración forzada o abandono afectivo, agregando que un 40% de los padres también realizan el abandono por no tener la responsabilidad sobre los menores.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo