En verano solemos preocuparnos por el calor, pero pocas veces pensamos que la radiación ultravioleta aumenta el riesgo de manchas, envejecimiento prematuro e incluso cáncer de piel, hay distintos tipos de radiación, explicó la cosmetóloga Grisel Salazar.
“Las UVA son radiaciones que penetran a profundidad, a capas más profundas de la piel mientras que las UVV son aquellas que dañan nuestra piel superficialmente”
Por ello, aunque no vayas a la playa, lo recomendable es aplicar protector solar todos los días en rostro, cuello, orejas y manos, reaplicándolo cada dos horas, así como evitar las horas de mayor radiación, entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.
“Yo recomiendo particularmente buscar un bloqueador solar de 30 a 50 FPS, ya que a mayor sea la protección solar que le brindemos a nuestra piel, menos daños vamos a sufrir por el sol”
A esto se suma el uso de un sombrero de ala ancha o gorra, lentes con protección UV y ropa de manga larga de telas ligeras, además de no olvidar zonas como orejas, labios, cuello, empeines y cuero cabelludo, finalmente, beber suficientes líquidos y utilizar una crema hidratante ayuda a mantener la barrera natural de la piel.
Cuidar la piel no es una cuestión de estética, sino de salud, seguir estas recomendaciones puede prevenir daños a largo plazo, como quemaduras profundas y cáncer de piel.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines