-Un tema que afecta directamente a la economía y la alimentación de los tuxtlecos: el consumo de carne en nuestra ciudad, en el contexto del problema del gusano barrenador.
Roque Méndez Conde
“A principios de año, los precios de la carne estaban en un rango normal, con incrementos de entre cinco y diez pesos. Sin embargo, desde marzo hasta julio, hemos visto un aumento gradual y ligero en los precios. Esto representa un desafío, ya que no podemos informar a nuestros clientes sobre fluctuaciones diarias en los precios. La situación del gusano barrenador ha afectado la compra, haciendo que los clientes sean más cautelosos.”
La preocupación por la calidad de la carne es un tema recurrente entre los consumidores. Así lo ha expuesto Roque, comerciante carnicero del mercado San Juan en la ciudad capital.
“La mosca común es algo que suele aparecer y no debe causar preocupación. Es una situación normal. Quiero asegurar a los consumidores que la carne es segura para el consumo. La parte afectada es muy aislada y no representa un riesgo.”
A pesar de las fluctuaciones en el mercado, la demanda de carne se mantiene.*
“En los mercados de Tuxtla, contamos con certificaciones del rastro del frigorífico del Estado de Chiapas, lo que garantiza la calidad de los productos que ofrecemos.”
En cifras, la compra de carne ha disminuido entre un 1 y 2%, mientras que los precios han aumentado de 10 a 20 pesos. Por ejemplo, la carne que antes costaba 200 pesos, ahora se vende a 220 pesos. Principalmente, la carne molida, el tasajo y la carne para asar son las más solicitadas por la clientela.
A medida que avanzamos en este panorama, es importante que los consumidores se mantengan informados sobre la calidad y el origen de los productos que adquieren. La situación del gusano barrenador y los cambios en los precios son un recordatorio de la importancia de apoyar a nuestros productores locales.
Para NOTINUCLEO Daniela Grajales.