Para garantizar la seguridad en la Copa Mundial de Fútbol y proyectar al país “como un destino seguro para la realización de eventos internacionales de gran magnitud”, el gobierno federal aplicará, en coordinación con Jalisco, Nuevo León y Ciudad de México, el Plan Kukulkán, con más de 99 mil elementos de seguridad, sobre todo Guardia Nacional, Ejército y Marina.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, indicó que este esquema está diseñado para garantizar condiciones de protección para los millones de visitantes y representantes internacionales, incluidos jugadores y Jefes de Estado, antes, durante y después del evento internacional.
Es una estrategia integral de seguridad sin precedentes –coordinada con Estados Unidos y Canadá- en la que participarán más de 20 mil elementos de las Fuerzas Armadas, alrededor de 55 mil agentes de seguridad pública, 24 aeronaves tácticas, 33 drones de vigilancia y monitoreo.
Se utilizarán más de 300 vehículos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional y tecnología de punta; un sistema de mando y control, así como una fuerza conjunta con componente terrestre y aéreo, integrada por fuerzas armadas en coordinación con policiacas, para realizar tareas de respuesta a emergencias, despliegue de drones, uso de comunicaciones avanzadas y videovigilancia permanente.
El gobierno también usará personal militar y policial altamente capacitado para atender contingencias, binomios montados especializados en el manejo de multitudes y binomios canófilos para la detección de explosivos y enervantes.
La presencia institucional será permanente en las tres sedes, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, tanto en estadios, hoteles, aeropuertos y vías de comunicación para garantizar un entorno seguro y confiable.
Harfuch explicó que el Plan Kukulkán es coordinado por el gobierno de México e integra la participación de más de 20 instancias federales, además de autoridades estatales y municipales de las entidades sedes de partidos.