El estado de Chiapas cerró marzo con una cifra que duele y alarma: seis presuntos feminicidios en un solo mes, el registro más alto en años recientes. En lo que va de 2026, ya suman 13 casos, reflejando una crisis
A la par, las desapariciones de mujeres también han ido en aumento, profundizando la preocupación de familias que hoy viven entre la incertidumbre, el miedo y la exigencia de respuestas. Madres, hermanas e hijas que buscan justicia en un panorama donde, aseguran, el apoyo institucional sigue siendo insuficiente.
Colectivos feministas advierten que estos hechos no pueden normalizarse. Señalan la urgencia de revisar y fortalecer mecanismos como la Alerta de Violencia de Género, la cual, afirman, no ha logrado garantizar la seguridad de las mujeres.
Familias víctimas denuncian la falta de acompañamiento en procesos de búsqueda e investigación, así como la ausencia de respuesta por parte de instancias encargadas de atender estos casos. Incluso, cuestionan el papel de algunas figuras públicas, señalando que el tema no debe ser utilizado como discurso, sino como una responsabilidad real
.
Porque detrás de cada cifra hay una vida arrebatada, una historia interrumpida… y una familia que no deja de luchar.
Para Notinúcleo Víctor Pérez