La lucha de una madre no se detiene. Adriana Gómez Martínez, fundadora del colectivo Madres en Resistencia, continúa exigiendo justicia por el feminicidio de su hija Jade, ocurrido el 14 de enero, hace ya siete años.
Con la voz quebrada pero firme, Adriana asegura que el tiempo no ha borrado el dolor ni la indignación. Señala que varias personas participaron en el crimen y que, hasta hoy, la justicia sigue incompleta.
Ante la falta de avances, informó que próximamente arribará a Chiapas un equipo especializado e interdisciplinario, con el objetivo de conocer el caso, dialogar con autoridades y revisar las condiciones en las que se encuentran diversas carpetas de investigación.
La activista también pide la creación de un consejo donde madres víctimas de violencia, desaparición y asesinatos puedan ser escuchadas e integradas en la toma de decisiones, para impulsar casos que marcan han sido ignorados por la fiscalía.
Marcando que muchas familias enfrentan indiferencia oficial mientras cargan años de duelo e incertidumbre.
Adriana afirma que no dejará de alzar la voz por Jade y por todas las madres que buscan respuestas en Chiapas.
Para Notinucleo Víctor Pérez