Por primera vez en una década, el número de personas desplazadas por la fuerza en el mundo registró una disminución, informó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Durante 2025, la cifra global se ubicó en alrededor de 117.8 millones de personas, un descenso cercano al 4% respecto al año anterior. Sin embargo, el organismo advirtió que esta reducción no significa que los conflictos y las crisis humanitarias hayan disminuido de manera significativa.
De acuerdo con el informe, gran parte de la caída se explica por el retorno de millones de personas a sus países de origen, especialmente en Afganistán y Siria. No obstante, muchos de estos regresos ocurrieron en condiciones precarias o bajo presión de los países de acogida, mientras que las naciones de origen continúan enfrentando violencia, inestabilidad política y graves problemas económicos.
ACNUR destacó que el desplazamiento forzado sigue en niveles históricamente elevados y que millones de personas continúan necesitando protección y asistencia humanitaria. Además, alertó que los recortes en el financiamiento internacional podrían agravar la situación de quienes regresan a zonas inseguras o permanecen desplazados, en un contexto donde las guerras, la persecución y las crisis sociales siguen provocando movimientos masivos de población.