La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) advirtió que el uso excesivo de teléfonos inteligentes, tabletas y otras pantallas puede afectar el desarrollo de habilidades cognitivas, especialmente entre niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con el organismo, existe evidencia de que una exposición prolongada a estos dispositivos puede disminuir la comprensión lectora, reducir la capacidad de mantener la atención y fragmentar los procesos de aprendizaje.
En su informe Tecnología en la Educación: ¿una herramienta en los términos de quién?, la Unesco señala que los avances tecnológicos evolucionan con mayor rapidez de la que pueden evaluarse sus efectos. Además, advierte que gran parte de los estudios sobre tecnologías educativas provienen de países con altos ingresos o incluso de empresas que desarrollan estos productos, lo que limita la disponibilidad de evidencia independiente sobre su impacto.
El organismo también destacó que el diccionario Oxford incorporó desde 2024 conceptos como doomscrolling, relacionado con el consumo compulsivo de contenido negativo, y brain rot, que alude al deterioro o fatiga mental por el consumo excesivo de contenido digital de baja calidad. Asimismo, alertó sobre los riesgos para la privacidad de los menores, al señalar que muchos productos tecnológicos utilizados con fines educativos recopilan información personal de los estudiantes.
Ante este panorama, la Unesco hizo un llamado a los gobiernos para promover un uso seguro, informado y equitativo de las tecnologías de la información en las escuelas. En América Latina y el Caribe, únicamente 28 sistemas educativos contaban con regulaciones sobre el uso de teléfonos inteligentes en los planteles hasta finales de 2024, mientras que en México 16 entidades habían aprobado normas para restringir su utilización en los espacios escolares.