En Tuxtla Gutiérrez, los apagones han dejado de ser un hecho aislado para convertirse en una constante que afecta a colonias enteras. En plena temporada de calor, la falta de energía eléctrica agrava la vida diaria de cientos de familias.
De acuerdo con el especialista Víctor Hugo Portilla, el problema es multifactorial. Por un lado, las altas temperaturas elevan el consumo de energía, saturando la red eléctrica; pero por otro, señala que existe una falta de mantenimiento e inversión en la infraestructura, lo que provoca fallas constantes.
Ciudadanos de distintas colonias aseguran que han pasado horas e incluso días sin luz. Las consecuencias son inmediatas: alimentos que se descomponen, noches sin ventilación, pérdidas económicas y afectaciones a la salud, especialmente en menores y adultos mayores.
A esto se suma otra preocupación: usuarios denuncian que, pese a las fallas, continúan recibiendo tarifas elevadas por alto consumo, lo que incrementa el malestar social ante un servicio que consideran deficiente.
El llamado se centra en la necesidad de atender el problema de fondo: mejorar la infraestructura eléctrica y garantizar un servicio digno, especialmente en una temporada donde el calor perjudica a las familias