La pasión por el futbol representa un importante motor económico en México. De acuerdo con estudios económicos de Banamex, los hogares mexicanos gastan alrededor de 20 mil 264 millones de pesos al año en actividades relacionadas con este deporte, incluyendo boletos para los partidos, transporte, alimentos, bebidas y servicios para seguir los encuentros. Además, la industria futbolística genera un valor superior a los 52 mil 640 millones de pesos anuales, equivalente al 0.16 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
El análisis destaca que el impacto económico del futbol va más allá de los clubes profesionales, ya que involucra a medios de comunicación, promotores de espectáculos, distribuidores de televisión de paga, fabricantes de artículos deportivos, comercios y actividades recreativas. Entre los sectores con mayor contribución se encuentran las transmisiones de radio y televisión, los equipos deportivos profesionales y el comercio al por menor relacionado con esta actividad.
En el contexto de la Copa Mundial de la FIFA 2026, especialistas estiman que el torneo podría aportar entre 0.1 y 0.2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB mexicano durante 2026. Aunque los beneficios económicos directos se concentrarán principalmente en sectores como turismo, hospedaje, transporte y entretenimiento, analistas advierten que el efecto será temporal y dependerá del nivel de consumo y la afluencia de visitantes durante la justa deportiva.