Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos previstas en Suiza fueron aplazadas sin que se anunciara una nueva fecha. El encuentro tenía como objetivo avanzar en los detalles de un acuerdo marco firmado recientemente para poner fin al conflicto iniciado tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La cancelación del viaje del vicepresidente estadounidense, JD Vance, contribuyó al retraso de las conversaciones.
Aunque el acuerdo establece un plazo de 60 días para alcanzar una solución definitiva, las tensiones continúan. Las autoridades iraníes advirtieron que responderán con firmeza ante cualquier incumplimiento de los compromisos pactados o ante exigencias que consideren excesivas. Asimismo, el liderazgo iraní reiteró que el diálogo con Washington no implica aceptar las posiciones de su adversario, manteniendo una postura cautelosa frente al proceso diplomático.
Mientras tanto, la situación en Líbano sigue siendo crítica. Los enfrentamientos entre fuerzas israelíes y el movimiento Hezbolá han dejado nuevas víctimas, pese al anuncio del acuerdo entre Washington y Teherán. Irán insiste en que cualquier entendimiento definitivo debe incluir el fin de las hostilidades en territorio libanés, mientras que el gobierno israelí mantiene que continuará sus operaciones por razones de seguridad.