Durante varios años, Chiapas fue un punto obligado en la ruta migrante, miles de ellos provenientes de Centroamérica se quedaban por días, semanas e incluso meses en lo que seguían avanzando, incluso algunos decidieron establecerse aquí, sin embargo, ante el cierre de fronteras en Estados Unidos dejaron de estar, yéndose poco a poco a otros estados, en esto también tiene que ver el nivel de adaptación de quienes decidieron quedarse, señaló Hugo Rojas Pérez, docente e investigador.
“Como nosotros los aprendemos a respetar desde lo que ellos son y cuales son sus aportes, en ese sentido yo creo que juega mucho el nivel educativo, porque precisamente las mejores oportunidades de trabajo, la gente que tiene un acoplamiento más exitoso a nuestra sociedad tiene que ver con el nivel educativo y también con las necesidades que ya traen, yo por ejemplo en mi caso personal he trabajado mucho con mujeres centroamericanas que se dedican a la comida y su proceso ha sido bastante light y hasta cierto punto exitoso, y sí se han logrado acoplar muy bien al contexto chiapaneco, a pesar de ser hondureñas, centroamericanas, y todos los estereotipos que tienen esas nacionalidades”
Sin embargo, muchos optaron por echar raíces e iniciar una nueva vida en Chiapas y otras entidades, pues encontraron en la calidez de la gente una nueva oportunidad.
“Es un espacio de paso, lo que podríamos hacer nosotros es precisamente incorporarlos, que ya lo hay, dentro de un programa de trabajo temporal más o menos bien remunerado, la otra dimensión es con la gente, nosotros contribuimos mucho cuando no reproducimos estereotipos ni prejuicios, eso ayuda mucho porque hace teléfono descompuesto, entonces es muy importante empezar a valorar a las personas por ser personas, no por su lugar de origen ni por donde vienen, yo creo que eso nos puede ayudar a nosotros como sociedad”
Aún hay caravanas y grupos que se mantienen presentes, sin embargo, el fin ya no es llegar al vecino país del norte, sino establecerse en el centro del país, donde les han prometido mejores oportunidades y poder empezar de cero.
Notinúcleo,/Alejandra Orozco Ardines