La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció graves violaciones a los derechos humanos en Sudán, donde la población civil enfrenta asesinatos, violencia sexual, desplazamientos forzados y una crisis de hambre provocada por el conflicto armado. Una misión internacional de investigación señaló que existen indicios de actos genocidas, especialmente en la región de Darfur, debido a ataques dirigidos contra comunidades específicas.
El informe de la ONU documentó que las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han sido señaladas por cometer asesinatos masivos, violaciones, torturas y desapariciones forzadas durante sus operaciones en zonas como El Fasher. Los investigadores indicaron que la violencia no habría sido producto de hechos aislados, sino parte de una campaña organizada que afectó principalmente a grupos étnicos no árabes.
Además de la violencia directa, la ONU alertó sobre el uso del hambre como una herramienta de guerra. Los bloqueos, la destrucción de infraestructura y las restricciones al acceso humanitario han dejado a millones de personas en situación de inseguridad alimentaria, mientras organizaciones internacionales advierten sobre el riesgo de una crisis humanitaria aún mayor.
La comunidad internacional ha llamado a detener las agresiones contra civiles y garantizar la entrada de ayuda humanitaria a las zonas afectadas. La ONU advirtió que, sin medidas urgentes para proteger a la población y exigir responsabilidades a los responsables de los abusos, Sudán podría enfrentar una expansión de la violencia y nuevas tragedias humanitarias.