La falta de empleo y la lentitud en los trámites migratorios que tardan más de un año, han empujado a miles de migrantes varados en Tapachula a sobrevivir en la precariedad, incluso mendigando en las calles.
La burocracia ha orillado a más de 700 extranjeros a vivir en la indigencia, pidiendo dinero y hasta buscando de la basura para poder comer.
Un migrante cubano indicó que todo depende de la constancia de inicio de trámite que emite la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), documento indispensable para poder trabajar de manera legal, sin embargo, actualmente tarda más de 12 meses en ser entregado.
“Cuando llegamos a este país, nos dieron un papelito de 10 días y sin un centavo y nada, aquí no hay ayuda” señaló un migrante deportado de origen cubano.
Activistas señalan que la crisis se agravó por el rezago institucional en la Comar, derivado de la reducción de personal y la salida de organismos internacionales que financiaban su operación, lo que ha frenado la atención de miles de expedientes, a esto se suma la saturación del Instituto Nacional de Migración (INM).
Las personas migrantes permanecen atrapadas con la incertidumbre legal sin empleo ni apoyo, las personas migrantes se ven obligados a deambular para sobrevivir en Tapachula.
Notinúcleo / Pamela Hernández