La sequía está golpeando al cempasúchil en Chiapa de Corzo justo cuando los cultivos deberían tomar fuerza para la temporada de Día de Muertos. La falta de agua y las altas temperaturas dejaron plantas pequeñas y pérdidas de hasta 50 por ciento en algunos terrenos.
En las riberas del río Grijalva, en Chiapa de Corzo, el cempasúchil no ha crecido como otros años. Las plantas muestran un desarrollo menor al esperado y, ante la falta de agua, los productores han tenido que recurrir al riego manual para evitar que los cultivos se pierdan.
Uno de los productores señaló que, ante la falta de agua, los floricultores han tenido que reducir la superficie sembrada, pues los costos aumentaron y existe el riesgo de no recuperar la inversión.
La situación ocurre en gran parte del estado, donde de acuerdo con el más reciente reporte del Monitor de Sequía en México, más del 75 por ciento del territorio presenta algún grado de sequía, una condición que también ha afectado otros cultivos.
Para el cempasúchil, las próximas semanas serán determinantes. Los productores comienzan a preparar los semilleros en julio y realizan el trasplante en agosto, por lo que la falta de agua durante este periodo afecta directamente el crecimiento de las plantas.
En octubre comenzará el primer corte de cempasúchil y los productores podrán medir las pérdidas que dejó la falta de agua. La preocupación es que la sequía reduzca la cantidad de flor disponible para la temporada de Día de Muertos.
Con menos flor disponible y mayores gastos para mantener los cultivos, los productores prevén que el precio del cempasúchil se dispare durante la temporada de Día de Muertos. Para quienes viven de esta actividad, la preocupación ahora es llegar con suficiente producción para responder a la demanda. Notinúcleo / Issa Maldonado