La incertidumbre económica se ha convertido en una preocupación crónica para miles de hogares chiapanecos. De acuerdo con datos de la reciente Encuesta Nacional sobre Salud Financiera del INEGI, el estrés financiero no solo está limitando el desarrollo económico de las familias en la entidad, sino que está cobrando un alto precio en su salud física y emocional.
Economistas señalan que Chiapas se posiciona como una de las entidades con mayores retos en materia de bienestar económico a nivel nacional. Nuestro territorio registra el menor porcentaje de población que cuenta con algún tipo de ahorro, alcanzando apenas el 35.8 %.
Las y los habitantes del estado reportan requerir, en promedio, 7,000 pesos mensuales para lograr cubrir sus gastos básicos. Esta es la cifra más baja a nivel nacional, lo que evidencia un entorno de consumo sumamente restringido y de alta marginación.
El estrés financiero trasciende la cartera y se instala en el cuerpo. Se estima que 4 de cada 10 personas en la región sufren consecuencias físicas y psicológicas derivadas de la presión económica.
La angustia constante por el pago de deudas y la falta de liquidez a fin de mes, las afecciones más reportadas por las y los chiapanecos incluyen dolores de cabeza severos, trastornos gastrointestinales crónicos, problemas de sueño y variaciones peligrosas en la presión arterial.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo