El huracán Polo recuperó fuerza durante la madrugada de este 25 de septiembre y volvió a alcanzar la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, frente a las costas de Jalisco. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro del ciclón se ubicó a 430 kilómetros al sur de Cabo Corrientes, Jalisco, y a 660 kilómetros al sur-sureste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. El fenómeno registra vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas de hasta 315 kilómetros por hora, mientras avanza hacia el oeste a 19 kilómetros por hora.
La circulación de Polo mantiene condiciones de riesgo para distintas regiones del occidente y noroeste de México. Se pronostican lluvias muy fuertes, de entre 50 y 75 milímetros, en Jalisco, Nayarit y Sinaloa, mientras que Michoacán, Colima y Baja California Sur podrían registrar lluvias fuertes de entre 25 y 50 milímetros. Las autoridades también alertaron por oleaje elevado, con alturas de entre 2 y 3 metros en costas de Baja California Sur, Nayarit y Jalisco, además de vientos con rachas de hasta 60 kilómetros por hora en algunas zonas.
Entre los principales riesgos asociados al paso del huracán se encuentran los deslaves, el incremento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas. En días recientes, las autoridades educativas también implementaron suspensiones de clases en municipios de Jalisco, Guerrero y Michoacán como medida preventiva ante las condiciones meteorológicas provocadas por Polo.
Ante la intensidad del sistema, la Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional recomendaron a la población mantenerse informada mediante canales oficiales y atender las indicaciones de Protección Civil. Aunque el huracán mantiene una trayectoria sobre el Pacífico, sus amplias bandas nubosas continúan generando lluvias, viento y oleaje en territorio mexicano, por lo que se pidió extremar precauciones, especialmente en zonas costeras y áreas susceptibles a inundaciones.