El acceso a la Garganta del Diablo, el mayor salto de las cataratas del Iguazú, fue reabierto en el lado brasileño después de permanecer cerrado durante 20 días debido al incremento del caudal del río.
La concesionaria Urbia+Cataratas informó que el nivel del agua descendió a 6.8 millones de litros por segundo, por debajo del límite de seguridad establecido en 8 millones, lo que permitió que personal técnico revisara la pasarela antes de autorizar nuevamente el ingreso de visitantes.
La crecida alcanzó su punto máximo el pasado 26 de octubre, cuando el caudal llegó a 17.7 millones de litros por segundo, casi doce veces por encima de su promedio histórico, estimado en 1.5 millones. La emergencia también afectó al lado argentino de las cataratas, donde varios circuitos turísticos tuvieron que cerrar temporalmente. Además, desde agosto permanece fuera de servicio la pasarela hacia la Garganta del Diablo, debido al riesgo de daños por las crecidas.
Las cataratas del Iguazú, consideradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, se encuentran en la frontera entre Brasil y Argentina y constituyen uno de los principales atractivos turísticos de Sudamérica.