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Groelandia

Las escenas de postal atrajeron a 50 mil personas en 2021, una cifra 10 veces superior al número de habitantes de la ciudad portuaria.

Groenlandia lidia con la llegada cada vez más importante de turistas, atraídos por los paisajes grandiosos de esta isla cubierta de hielo y rodeada de icebergs que ya vive bajo la amenaza del cambio climático.

“Es un destino de ensueño”, dice Yves Glayze, un turista francés de unos 60 años que busca alejarse de los lugares más frecuentados.

Al salir del aeropuerto de Ilulissat, la tercera mayor ciudad de este territorio autónomo danés, descubre un paisaje de una rara belleza, con rocas grises y icebergs a lo lejos.

Del fiordo vecino salen constantemente bloques de hielo excepcionales en el mar abierto, donde a veces aparecen ballenas.

Estas escenas de postal atrajeron a 50.000 personas en 2021, una cifra diez veces superior al número de habitantes de la ciudad portuaria. Más de la mitad de los turistas están de crucero por el Ártico y sólo hacen una breve escala en la isla.

El número de turistas deberá aumentar aún más con la apertura de un aeropuerto internacional en los próximos dos años, lo que supondrá un impulso a los ingresos de la isla, pero también un reto. La isla lidia actualmente con los efectos diarios del calentamiento global