La capital chiapaneca enfrenta una ola de calor. En Tuxtla Gutiérrez, las altas temperaturas han marcado la semana con un ambiente sofocante que supera los 30 grados, obligando a habitantes y visitantes a tomar medidas para sobrellevar el calor.
En las calles es común ver a las personas caminar con botellas de agua, sombreros, gorras y lentes de sol, intentando protegerse de un clima que muchos describen como “pesado”. Para algunos ciudadanos, el calor se ha vuelto tan fuerte que prefieren evitar salir durante ciertas horas del día.
Un fenómeno que además va empeorando por los incendios registrados en distintas zonas, lo que intensifica la sensación térmica y la presencia de humo en el ambiente.
Visitantes provenientes de otros municipios de Chiapas aseguran que el clima de la capital resulta difícil de soportar, especialmente para quienes no están acostumbrados al calor característico del valle de Tuxtla. La situación también afecta a estudiantes y trabajadores, quienes deben viajar en transporte público donde el calor suele concentrarse aún más.
Ante la ola de calor, especialistas recomiendan mantenerse hidratado, usar protector solar, vestir ropa ligera y evitar la exposición prolongada al sol, ya que durante esta temporada también pueden aumentar algunas enfermedades relacionadas con el calor y la deshidratación.
Además, se sugiere extremo cuidado con los alimentos, pues las altas temperaturas pueden acelerar su descomposición.
Mientras el termómetro sigue subiendo, los tuxtlecos buscan la forma de refrescarse y continuar con sus actividades. Y para muchos, no hay mejor remedio contra el calor que una tradición muy chiapaneca: disfrutar un buen pozol bien frío para enfrentar los días ardientes de la temporada.
Para Notinucleo: Víctor Pérez