Del 13 al 15 de febrero, Amatenango del Valle abrirá sus puertas para celebrar una nueva edición de la tradicional Feria del Barro, un espacio donde artesanas y artesanos exhiben su talento, preservan saberes ancestrales y fortalecen la economía local. El evento se realizará en el parque central, en un horario de 10 de la mañana a 5 de la tarde, con actividades culturales, talleres y gastronomía típica.
Artesanas de Amatenango del Valle invitan al público local, nacional e internacional a asistir a la Feria del Barro 2026, que se llevará a cabo del 13 al 15 de febrero en el parque central de este municipio chiapaneco. Durante estos días, las y los visitantes podrán conocer y adquirir piezas únicas de alfarería, además de participar en talleres y disfrutar de la gastronomía regional.
La integrante del Comité Organizador, Nicolasa Díaz Pérez, destacó que la feria concentra lo mejor del trabajo artesanal y cultural de la comunidad, con actividades pensadas para toda la familia, especialmente los días fuertes de exposición y venta.
“Tenemos el honor de invitarlo al público en general nacional e internacional a que nos acompañe a nuestra feria del barro… dónde podrás encontrar variedades de piezas, gastronomía, talleres de alfarería, talleres de bordados tradicional y hasta taller para hablar tseltal”.
En esta edición participarán más de 300 artesanas y artesanos, quienes exhibirán piezas nuevas, con diseños innovadores que combinan la tradición con propuestas contemporáneas, como tazas para cafeterías y distintos tipos de platos.
“21 representantes, nosotras somos las organizadoras y vamos a exhibir ahí en nuestro parque central… piezas nuevas, diseños nuevos… habrá piezas diferentes… principalmente los beneficios para nosotras como artesanas es tener experiencias y vender directamente a los compradores”.
Las artesanas señalaron que, con el paso del tiempo, el precio de sus piezas ha ido mejorando, lo que consideran una señal de que su trabajo comienza a ser más valorado. La Feria del Barro representa no solo una oportunidad de venta, sino también un espacio de encuentro cultural y de reconocimiento al esfuerzo de las mujeres que mantienen viva esta tradición ancestral.
Para Notinucleo Daniela Grajales.