A finales de los 80s, René Araujo tomó una cámara fotográfica y ya nunca la soltó, hoy en día, es uno de los fotoperiodistas y fotógrafos de mayor trayectoria en el estado, teniendo que enfrentarse a distintos retos, empezando por los tecnológicos.
“Yo empecé tomando fotografías en blanco y negro y me tocó todavía revelar algunos mega tiros, luego me enfrenté al color, a cámaras mecánicas que pasaron a ser electrónicas, de esas cámaras ahora estamos fotografiando con soportes digitales y ya incluso hay gente que se dedica a hacer fotoperiodismo con celulares o con otros dispositivos”
René ha logrado mantenerse y seguir fotografiando en un medio que crece, ha sufrido accidentes, percances y situaciones que hoy son parte de su ser.
“Una vez estaba tomando fotos en Cruz Roja, y sonó una alerta 3, es un desastre, sin saber me fui a Acteal horas después de los muertos, el único fotógrafo y el único reportero que realmente estuvo allá fui yo, contando muertos a horas junto con los rescatistas de esas personas, esos indígenas, esas mujeres y niños masacrados, son cosas que solo yo he tenido oportunidad de ver y eso me ha llenado de una adrenalina que quiero seguir viviendo”
Por eso, quiere seguir en calle el mayor tiempo posible, pues la mayor recompensa está frente a su lente.
“El contacto con la gente, en todos los años que tengo fotografiando he visto cosas tan padres, tan lindas, las comunidades indígenas, los colores de los pueblos, sus aromas, la amistad de muchas gentes que nos ha tocado fotografiar”
Cada 20 de febrero se conmemora el Día Internacional del Fotógrafo y Camarógrafo, felicidades a todos los hombres y mujeres que cuentan historias a través de una cámara.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines