Casi ocho de cada 10 ríos y arroyos de Chiapas presentan algún grado de contaminación debido principalmente a descargas de aguas residuales sin tratamiento, acumulación de basura y uso de agroquímicos.
Un estudio de la Universidad Autónoma de Chiapas divierte que el problema se mantiene debido a la incorporación constante de residuos y sustancias provenientes de actividades domésticas, urbanas y agrícolas, lo que genera una contaminación dinámica en los cuerpos de agua.
Entre los principales contaminantes identificados se encuentran bacterias, materia fecal, nitrógeno y fósforo, elementos que pueden alterar la calidad del agua y afectar los ecosistemas asociados con los afluentes.
El problema también está relacionado con la capacidad de las ciudades para procesar sus aguas residuales. Tuxtla Gutiérrez y Tapachula son señaladas como las dos ciudades de Chiapas que cuentan con plantas de tratamiento en funcionamiento, aunque su capacidad resulta insuficiente frente al volumen generado por la población.
Cuando las plantas reciben más agua de la que pueden procesar, el tratamiento requiere mayor tiempo y se dificulta el proceso de limpieza antes de su descarga.
Sin embargo, el deterioro de los afluentes no comienza únicamente en las zonas urbanas, industriales o agrícolas. Parte de los residuos que llegan a los sistemas de drenaje proviene de los hogares, como el aceite de cocina y otras sustancias que son desechadas de manera inadecuada.
Por ello, ambientalistas recomiendan reducir el desperdicio y reutilizar el agua en actividades domésticas, además de evitar que aceites y otros productos contaminantes sean vertidos al drenaje.
La situación es especialmente delicada en comunidades que dependen de ríos, arroyos o pozos para abastecerse. Cuando estas fuentes están contaminadas y no existe infraestructura suficiente para tratar el agua, aumenta el riesgo de exposición a microorganismos y sustancias que pueden afectar la salud.
El deterioro de los afluentes representa un grave problema ambiental y de acceso al agua, especialmente en un estado donde miles de familias todavía dependen de fuentes naturales para abastecerse.
Notinúcleo / Issa Maldonado