Terminar la jornada laboral no siempre significa dejar atrás las responsabilidades. Para algunos trabajadores, las preocupaciones, los pendientes y la presión por cumplir continúan incluso en casa, durante la comida, las vacaciones o los momentos de convivencia familiar.
El psicólogo Andrey Pérez explicó que esta dificultad para desconectarse del trabajo puede mantener elevados los niveles de estrés y afectar tanto la salud emocional como las relaciones personales.
“En casa, si es posible, pues ya no ejecutar ninguna, porque la mente puede seguir produciendo estos niveles de estrés estando en casa, incluso cuando están comiendo, cuando están en una convivencia familiar o incluso cuando están de vacaciones”.
El especialista señaló que esta situación puede manifestarse mediante ansiedad, depresión, problemas para dormir, dolores de cabeza y molestias estomacales. En casos más graves, advirtió, pueden aparecer pensamientos suicidas, por lo que es importante reconocer las señales y buscar atención profesional.
Desde su experiencia en consulta, Andrey Pérez estima que alrededor del 60 por ciento de sus pacientes llegan con problemas relacionados con estrés laboral, dificultades para dormir y agotamiento. Aclaró que no cuenta con una cifra que permita dimensionar el fenómeno en todo Chiapas.
Ante la reducción de la jornada laboral prevista para 2027, consideró que disponer de más tiempo puede ayudar a disminuir el estrés, pero advirtió que el beneficio podría perderse si las empresas trasladan las responsabilidades al hogar.
“Es importante recordar que no es recomendable que se lleven el trabajo a casa, dado que esto mantendría o aumentaría los niveles de estrés en las personas […] Que se pongan horarios, que establezcan horarios definidos de trabajo”.
El psicólogo también recordó que la NOM-035 contempla la identificación y prevención de factores de riesgo psicosocial en los centros laborales. Por ello, llamó a las empresas a mejorar el ambiente de trabajo, la comunicación y las condiciones en las que se desempeñan sus colaboradores.
Notinúcleo / Víctor Pérez