Chiapas continúa entre los estados con mayor prevalencia de desnutrición crónica y talla baja infantil en México. De acuerdo con datos recientes, se estima que alrededor de 21 de cada 100 niñas y niños menores de cinco años padecen desnutrición.
Lo anterior, de acuerdo con datos recientes del Atlas de Riesgos para la Nutrición de la Niñez en México, elaborado por la organización internacional Save the Children México y el Centro de Excelencia e Innovación para los Derechos y Oportunidades de la Niñez (Ceidon).
Las cifras señalan que cerca de 142 mil 567 niños y niñas presentan algún grado de desnutrición; mientras que más de la tercera parte de la niñez entre 1 y 4 años de edad padecen anemia, es decir, 238 mil 990.
Especialistas en salud señalan que la infecciones recurrentes contribuyen significativamente al problema de la desnutrición.
Un niño que no recibe atención oportuna por enfermedades diarreicas relacionadas con la desnutrición está en mayor riesgo de complicaciones graves.
En estos casos, se reportan hasta ocho decesos y un promedio de 15 muertes por enfermedades respiratorias, impactando con mayor fuerza a la población rural, especialmente a las comunidades indígenas.
Según el estudio, Chiapas registra una tasa de desnutrición crónica del 1.5 por ciento en la población infantil de cero a nueve años, ubicándose junto a San Luis Potosí como una de las entidades con mayor afectación en este indicador.
El informe también advierte que, a pesar de este alto índice de desnutrición, Chiapas figura entre los 21 estados del país con mayor riesgo de que niños y niñas desarrollen obesidad durante sus primeros años de vida. Ambos problemas —desnutrición y obesidad infantil— están estrechamente relacionados con factores como la violencia familiar y la falta de acceso a una alimentación balanceada.