Tal como han dado a conocer investigadores, para finales de este año se espera que el fenómeno del Niño se agudice al Súper Niño, que no solo traería consecuencias climáticas, sino a la economía por su efecto sobre la agricultura, advirtió el consultor y economista Gilberto Ruiz Cáceres.
“Los mercados emergentes de Asia y América Latina serían los más afectados ya que los alimentos tienen un mayor peso en la cesta de la compra y la agricultura suele ser más sensible a las condiciones meteorológicas, van a empezar a escasear los productos agroalimentarios porque a más calor van a haber lluvias más extremas, o sequías más extremas, ya lo estamos viendo, temperaturas más altas”
En cambio, las economías avanzadas verán una menor afectación por la tecnología que poseen, por lo que el investigador sugirió adentrarse en nuevas formas de producción que puedan resistir sequías o lluvias por igual, como la producción en invernadero, que permite controlar las condiciones ambientales.
“Tenemos una tierra bendecida, pero hoy los cambios climáticos nos obligan a tecnologizar el campo, estos espacios para sembrar bajo techo se vuelven indispensables, y por qué no pensar también en tecnologías como la hidroponía, que podrían además de hacer eficiente el consumo de agua, también elevar las cosechas, más o menos una hectárea bajo techo estaría costando entre 5 y 6 millones de pesos, pero ¿sabe cuánto podría producir en una hectárea así? En el caso del tomate, por ejemplo, si a cielo abierto te da 20 toneladas por hectárea, bajo este modelo te pude dar hasta 80”
Finalmente, señaló que ya estamos viendo algunas de estas consecuencias en cultivos como las hortalizas, que elevaron su precio al haber menor cantidad de producto disponible, aplicando así la ley de la oferta y la demanda, recomendando a productores locales a eficientar sus técnicas para evitar pérdidas.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines