A escasos tres meses de dar por concluido el 2026, la persistencia de las presiones en la inflación y el rezago histórico en el ingreso familiar han llevado a la economía de Chiapas a su punto de quiebre. Aunque los reportes macro económicos ubican al estado con una tasa inflacionaria anual moderada, en la economía real la cuesta de los últimos meses del año se tradujo en una crisis de liquidez que mantiene a múltiples sectores en números rojos.
Humberto Calzada, especialista en economía, dio a conocer que mientras el costo de la canasta básica e insumos energéticos como el gas LP y los combustibles no dan tregua, la brecha salarial en Chiapas sigue siendo la más severa del país. Con ingresos laborales promedio que se mantienen muy por debajo de la media nacional, las familias han tenido que recurrir a estrategias de supervivencia extrema.
Con un mercado laboral fuertemente golpeado por la informalidad y un poder adquisitivo minimizado, el último trimestre del 2026 representa un desafío mayúsculo para la reactivación económica de Chiapas. Los sectores productivos exigen esquemas de emergencias y apoyos directos para evitar que la parálisis financiera derive en una ola de quiebras definitivas antes de iniciar el 2027.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo