La costa Chiapaneca tiene todo para atraer viajeros.

Sergio Morales .- La naturaleza en Chiapas prepondera aún en el norte como en el sur del estado, puesto que tiene varios climas, el ecosistema que el mar ofrece es más que solo playas,  la zona de esteros,  una cadena de mangles, islas y comunidades con paisajes atractivos para muchos.

Arriaga es un municipio que por su cercanía a Oaxaca la comida prepondera con la mojarra blanca y totopos, en la zona de Santa Brígida es donde la puesta del sol deja marcado el umbral de las noches estrelladas. Los pescadores como don Juan ofrecen recorridos en su bote, un tour para ir de pesca y variedad de platillos de mariscos frescos en su local a precios muy accesibles.

A unos kilómetros se encuentra Tonalá popularmente conocido con Puerto Arista, sin embargo, nuestra visita se enfocó en la zona de mangles del ejido Paraíso, recorriendo alrededor de 5 km en bote, el joven pescador Audiel comenta que en la zona la mayoría se dedica a la pesca de camarones, el recorrido es estupendo en bote de 2 o 4 personas, ideal para una mañana o tarde.

Pijijiapan es otro municipio que pertenece a la zona de costas, donde su principal alimento es el queso, existe en todo Chiapas la idea que es el mejor que mundo, queso de sal, doble crema, crema, recorte (que se asa) y el famoso quesillo. Con la zona de playa grande el municipio tiene un brazo de mar, a unos kilómetros en lancha esta bocabarra (lugar donde el mar del océano pacífico tiene un punto encuentro con el brazo de mar muerto).

Pijijiapan recibe el nombre del ave endémico Pijiji, un pueblo tranquilo, además existe un sitio maravilloso como el popular restaurante de “Don Loncho”, un adulto de 74 años que es lanchero, cocinero y guía de turistas, con su familia atiende el local está a unos metros de los manglares, el recorrido de mangles es provechoso por las aves que en fechas migratorias como noviembre se encuentran ahí.

La zona de mangles amarillos es única en Pijijipan por el color y forma, la zona costa, con el mar muerto ofrece más al turismo y viajeros espontáneos, es una zona de exquisita gastronomía, pueblos tranquilos y caminos llenos de árboles que dan un aliento de fotografiar, ideal para almas libres, quienes quieran escapar de la ciudad o rutinas, un fin de semana se puede ir sin problema alguno de movilidad, servicios y con un presupuesto económico.