Las políticas públicas de la inclusión no deben borrar a las mujeres, y será mejor empezar hablar del derecho de la identidad de género y abrir espacios; así como hemos luchado por espacio para las mujeres, que el patriarcado abra espacios a otros sectores de la población que también tienen derechos porque sexo y género no son lo mismo, sostiene la Maestra Carmen Marín Levario.
Ante la propuesta de una funcionaria trans del presidente Joe Biden de los Estados Unidos, de cambiar la palabra madre por “portadora de óvulos”, la Maestra que imparte las cátedras Género como Identidad Cultural en la UNICH, así como Género y Comunicación en la UNACH, enfática dijo que es una barbaridad más de la ola reaccionaria trans por el borrado de las mujeres.
En las últimas dos décadas del siglo XXI se ha dado la preocupación por el borrado de las mujeres, porque el movimiento Queer está apuntando a la desaparición de ciertos términos como sexo, madre, mujer, para cambiarlos por portadora de óvulos, persona menstruante o ente sangrante.
Al borrar la palabra sexo estamos viendo la desaparición del término de mujeres, lo cual preocupa porque una de las contribuciones que logró la perspectiva de género, como una visión feminista, es abrir espacios, visibilizar esos sectores de la población. Al ir incluyendo a otras personas de la sociedad que eran ignoradas, invisibles hoy por fin la paridad de género es una realidad, pero nos estamos encontrando que hay otras identidades que luchan por sus derechos, pero al transformarse en mujeres están llegando a ocupar las cuotas de género.
Por eso, se han dado casos de mujeres trans que quieren sustituir a mujeres biológicas, lo que ha generado fuerte discusión en donde cada vez más vemos a mujeres en México, la ONU y el Instituto Nacional de las Mujeres en donde los términos jurídicos están en disputa de que si hablamos de sexo, género o mujeres.
Sin embargo, cuando hablamos de sexo estamos hablando de biología, de hormonas, genética. Cuando estamos hablando de género, estamos hablando de esa construcción sociocultural a partir de ciertas disposiciones, estereotipos e ideología, recordó.
Hoy hay una moda del borrado de las mujeres, de lo cual estamos en contra porque si hemos venido luchando por derechos ahora nos los quieran borrar basados en el sexo, y se promueve que los derechos se construyan a partir de la identidad de género. La lucha de las mujeres por sus derechos como tales va pasando a otro plano, aseveró.
Reconoció que se están viviendo tiempos de inclusión, pero no se tiene por qué borrar a más de la mitad del mundo, que son las mujeres. El borrado de las mujeres está ocasionándonos un grave problema, en el sentido de que tenemos que reconocer que hay características genitales y partir de éstas se nos asista, pero no por eso vamos a dejar que se elimine a las mujeres como tales. Mejor cambiemos nuestras prácticas culturales, subrayó.
Hemos luchado por nuestros derechos como madres, pero no nos oponemos a la lucha de las mujeres trans, sino al contrario reconocemos que viven situaciones de violencia, transfobia, homofobia y asesinatos en un país como el nuestro.
Políticamente no se puede ser incluyente borrando a las mujeres, porque se ha llegado al grado de hacer listas contra feministas que se oponen al borrado de las mujeres, cuando al contrario lo que estamos diciendo es que se abran espacios, se hagan cuotas, se reconozcan todos estos sectores de la población, pero no a costa de borras a las mujeres, puntualizó.
Informa: Cosme Vázquez