Prestadores de servicios turísticos pidieron a las autoridades reforzar de inmediato la seguridad vial en la autopista San Cristóbal–Tuxtla, tras una reciente serie de accidentes que ha dejado al menos siete personas fallecidas y más de una decena de lesionados.
El documento fue enviado a Janette Cosmes Vázquez, directora de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y a Albania González Pólito, secretaria de Movilidad y Transporte del estado. Los empresarios consideran este tramo uno de los más transitados y esenciales para la movilidad y el turismo en Chiapas.
Señalaron que la racha de percances registrada en diciembre ha generado no sólo pérdidas humanas y daños materiales, sino también afectaciones emocionales y una percepción negativa entre los visitantes nacionales y extranjeros que circulan por esta vía.
En su solicitud plantean mayor presencia de autoridades de auxilio y vigilancia, mantenimiento urgente en puntos críticos, campañas de concientización para conductores y reforzamiento de la señalización.
La autopista San Cristóbal–Tuxtla es una de las más peligrosas de Chiapas por la combinación de su trazo montañoso como curvas cerradas, pendientes y poca visibilidad, cambios bruscos de clima y mantenimiento deficiente.
La neblina, la lluvia y el pavimento húmedo reducen la visibilidad, mientras que muchos conductores manejan con exceso de velocidad o rebasan en zonas no seguras. A ello se suma señalética desgastada o tapada por vegetación y baches que complican la conducción.
La mezcla de autos, camiones, transporte público y turistas sin experiencia aumenta las maniobras riesgosas, haciendo que cualquier error pueda provocar accidentes graves.
Ante ese panorama, la iniciativa privada urgió atender esta problemática indispensable para garantizar la seguridad y evitar nuevas tragedias.