En un estado con constante actividad sísmica como Chiapas, construir sin estudios técnicos ni asesoría profesional representa un riesgo que podría tener consecuencias fatales. Especialistas en estructuras señalan que muchas personas continúan edificando viviendas sin proyectos ejecutivos, sin estudios de mecánica de suelo y sin supervisión especializada, una práctica que pone en peligro a las familias.
El presidente del Segundo Consejo de la Asociación Mexicana de Directores Responsables de Obras, Sección Chiapas, Rafael Ali González Díaz, explicó que toda construcción debe iniciar con un estudio de mecánica de suelos, ya que este determina la resistencia del terreno, la presencia de humedad y el tipo de cimentación que requiere cada inmueble.
El especialista recordó que las normas de construcción en México no buscan evitar que una edificación sufra daños durante un sismo, sino garantizar que permanezca en pie el tiempo suficiente para que las personas puedan evacuar con seguridad.
Explicó que uno de los errores más comunes es creer que una pared agrietada significa que toda la vivienda está a punto de colapsar. En muchos casos, los muros cumplen precisamente la función de absorber parte del movimiento sísmico para proteger columnas, trabes y losas.
González Díaz también advirtió que la autoconstrucción no es necesariamente un problema, siempre y cuando exista un proyecto elaborado por un arquitecto o ingeniero y se respeten los procesos constructivos. Lo realmente peligroso, dijo, es construir sin cálculos estructurales ni supervisión profesional.
Otro factor que puede comprometer la seguridad de una vivienda son los materiales de baja calidad. Incluso el uso de arena contaminada puede disminuir la resistencia del concreto y acelerar la corrosión del acero de refuerzo.
El especialista reconoció que tramitar permisos y cumplir con los reglamentos implica una inversión mayor; sin embargo, aseguró que ese gasto representa una diferencia mínima frente al costo de perder una vivienda o una vida durante un sismo.
Finalmente, hizo un llamado a quienes planean comprar o construir una vivienda a acercarse a profesionales certificados y no confiar únicamente en la apariencia de un inmueble.
La prevención comienza desde los cimientos. Un proyecto bien diseñado, materiales adecuados y supervisión profesional pueden marcar la diferencia entre una vivienda que resista un sismo y una tragedia que pudo evitarse
Notinúcleo / Víctor Pérez