Un ataque con drones atribuido a Rusia afectó la región de Volinia, en el oeste de Ucrania, cerca de la frontera con Polonia. De acuerdo con las autoridades ucranianas, al menos dos drones impactaron la zona: uno alcanzó la locomotora de un tren civil que cubría la ruta entre Kiev y Varsovia, mientras que otro golpeó un camión cerca del puesto fronterizo de Dorohusk-Yahodyn.
La empresa estatal de ferrocarriles ucraniana informó que no hubo personas heridas y que el sistema de alerta permitió advertir con anticipación a los trabajadores del tren. El camión, en cambio, quedó destruido, aunque el cruce fronterizo entre Ucrania y Polonia continuó funcionando con normalidad y no se reportaron lesionados del lado polaco.
El incidente generó preocupación en Polonia, país miembro de la OTAN. Su ministro de Defensa señaló que los sistemas de vigilancia detectaron alrededor de una docena de drones rusos y aseguró que el espacio aéreo polaco permaneció protegido mediante aviones F-16, helicópteros y aeronaves de alerta temprana. Las autoridades polacas afirmaron que no se produjo una violación de su frontera.
El gobierno ucraniano aprovechó el ataque para solicitar mayores medidas contra Moscú. El ministro de Exteriores, Andri Sibiha, advirtió que la ofensiva rusa representa una amenaza cada vez más cercana para la Unión Europea y la OTAN. El hecho refleja cómo los ataques con drones continúan extendiéndose hacia zonas estratégicas y fronterizas, aumentando la preocupación por una posible expansión de las tensiones del conflicto más allá del territorio ucraniano.