Un tren regional de pasajeros descarriló la noche del viernes en la localidad de Cléon, en el departamento de Seine-Maritime, al noroeste de Francia, cuando viajaba de Rouen a Caen. El accidente dejó 44 personas heridas entre los 186 pasajeros que viajaban a bordo, de acuerdo con las autoridades francesas.
Entre los lesionados se encuentra una joven de 18 años que tuvo que ser trasladada en helicóptero al Hospital Universitario de Rouen. El descarrilamiento provocó una amplia movilización de los servicios de emergencia, mientras las autoridades acordonaron la zona para iniciar las primeras investigaciones sobre las causas del accidente.
La posibilidad de un sabotaje cobró fuerza después de que los investigadores localizaran en las vías un fragmento de riel de entre 250 y 300 kilogramos. Las autoridades consideran que el objeto pudo estar relacionado con el descarrilamiento, ya que un tren había circulado por ese mismo tramo aproximadamente una hora antes y, según las autoridades regionales, no se habían realizado trabajos en las vías.
Sin embargo, la fiscalía francesa mantiene cautela y aún no determina si se trató de un accidente o de un acto deliberado. Las investigaciones continúan para establecer cómo llegó el fragmento de riel a las vías y si existió responsabilidad criminal. El caso ha generado preocupación debido a los antecedentes de accidentes ferroviarios graves registrados en Francia.