El grupo BRICS (integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) aprobó por unanimidad una declaración conjunta en la que manifestó su “profunda preocupación” por la escalada de violencia en Medio Oriente. Durante la cumbre celebrada en Nueva Delhi, los países miembros hicieron un llamado a actuar con la máxima moderación y evitar acciones que puedan agravar todavía más el conflicto. Asimismo, defendieron el diálogo, la consulta y la diplomacia como vías para resolver las disputas internacionales.
La declaración ocurre mientras Estados Unidos e Irán han retomado los ataques recíprocos después de una tregua que se mantuvo durante buena parte de agosto. Los integrantes del bloque también condenaron los ataques contra infraestructura civil y contra instalaciones nucleares con fines pacíficos, al considerar que estas acciones representan una amenaza para la estabilidad y la seguridad internacionales.
El presidente chino, Xi Jinping, señaló que la guerra en Medio Oriente ha provocado graves pérdidas entre los pueblos de la región y sostuvo que el conflicto no responde a los intereses comunes de la comunidad internacional. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, pidió que los BRICS adopten medidas para enfrentar las sanciones unilaterales y tengan un papel más activo en la defensa de la paz y la justicia internacional.
Los líderes del BRICS también se pronunciaron sobre la situación del Líbano y condenaron las violaciones de su soberanía e integridad territorial. El grupo pidió respetar el alto el fuego y la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, además de reclamar la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios libaneses ocupados. Con estas posiciones, el bloque busca fortalecer su presencia como actor internacional frente a los conflictos y las tensiones geopolíticas actuales.