La trata de personas continúa siendo un grave problema a escala mundial. De acuerdo con los últimos datos disponibles de 2024, el número de víctimas aumentó 25 por ciento, y poco más de una cuarta parte corresponde a niñas y niños. Esta situación refleja la vulnerabilidad de millones de personas frente a redes que se aprovechan de condiciones sociales y económicas desfavorables.
Uno de los principales fines de la trata es la explotación sexual, modalidad que representa 63 por ciento de los casos registrados. Las mujeres y las niñas son las principales víctimas, lo que evidencia la necesidad de fortalecer las acciones de prevención, protección y atención para quienes se encuentran en mayor riesgo. En México, entre 2015 y 2025, fueron detectadas 9 mil 18 personas víctimas de este delito.
Un estudio presentado por la UNODC y Aeroméxico analizó por primera vez la relación entre la trata de personas y el turismo en Ciudad de México, Cancún y Puerto Vallarta. La investigación señala que hoteles, restaurantes, aeropuertos, terminales de autobuses y alojamientos ofrecidos mediante plataformas digitales pueden convertirse en puntos vulnerables debido a la movilidad, la afluencia turística y la informalidad laboral.
Ante este panorama, especialistas y representantes del sector turístico destacaron la importancia de involucrar a empresas y trabajadores en la detección y prevención de posibles casos. La industria turística puede convertirse en una primera línea de protección si cuenta con capacitación para identificar señales de riesgo y actuar oportunamente. Como parte del compromiso, autoridades y representantes empresariales firmaron una Declaración de Principios para fortalecer la prevención de la trata y promover el respeto a los derechos humanos.