Un avión privado modelo Challenger 300 sufrió un trágico accidente este miércoles al mediodía al aterrizar en el Aeropuerto de San Fernando, al norte de Buenos Aires (Argentina). Según fuentes oficiales, la aeronave, perteneciente a la familia Brito, se despistó al intentar frenar y se estrelló contra una casa, provocando un incendio.
El avión había partido por la mañana hacia Punta del Este, Uruguay, y retornaba hacia Buenos Aires con solo dos tripulantes a bordo, el piloto y el copiloto, quienes fallecieron en el impacto. Fuentes aeroportuarias confirmaron que ambos eran los únicos ocupantes de la aeronave en el momento del accidente.
El siniestro ocurrió cuando el avión, al aproximarse a la pista por la cabecera 05, no logró detenerse a tiempo, extendiendo su desplazamiento más allá de los límites de la pista. Tras salirse de control, se incrustó contra una vivienda en la intersección de las calles Charlin y José Terry, provocando una explosión e incendios en la zona.
El accidente desató un fuerte operativo de Bomberos en las inmediaciones del aeródromo para extinguir las llamas y contener el peligro. La explosión inicial y los focos secundarios generaron alarma entre los vecinos de la zona, que fueron evacuados como medida de precaución.