Más de 100 personas murieron tras el derrumbe de una mina de oro artesanal ocurrido el martes en la localidad de Zamboye, en la República Centroafricana, cerca de la frontera con Camerún. La cifra fue reportada por un alto cargo de una asociación minera local, aunque las autoridades señalaron que el número exacto de víctimas todavía se encuentra en proceso de confirmación.
Un fiscal confirmó el accidente y explicó que el derrumbe ocurrió en una zona de explotación minera artesanal. Las labores de rescate continúan para localizar a posibles sobrevivientes y recuperar a las personas que quedaron atrapadas entre los escombros. Además, las autoridades anunciaron que se realizará una investigación para determinar las causas del accidente y quién estaba a cargo de la explotación del yacimiento.
La tragedia también generó preocupación en Camerún, país vecino, cuyas autoridades informaron que están preparadas para recibir y brindar atención médica a los heridos que pudieran cruzar la frontera en busca de ayuda. El incidente ocurre en una región donde la minería artesanal representa una importante fuente de ingresos para numerosas comunidades.
La falta de regulación y las deficientes condiciones de seguridad convierten a la minería artesanal en una actividad de alto riesgo en distintas zonas de África. El derrumbe en Zamboye vuelve a poner de manifiesto los peligros que enfrentan miles de trabajadores que dependen de esta actividad para subsistir, mientras las autoridades continúan con las labores de rescate y buscan esclarecer las circunstancias que provocaron la tragedia.