El presidente de Argentina, Javier Milei, advirtió que su gobierno recurrirá a la fuerza pública para enfrentar a quienes, según su discurso, busquen quebrantar la ley. Durante un acto en homenaje al general José de San Martín, el mandatario sostuvo que un país libre necesita fuerzas de seguridad capacitadas y con las herramientas necesarias para actuar frente a lo que calificó como amenazas internas y externas.
Milei afirmó que la libertad enfrenta un nuevo conjunto de “enemigos”, entre ellos quienes participan en rebeliones populares. Señaló que la policía debe estar preparada para defender a los ciudadanos y sostuvo que el Estado debe utilizar toda su fuerza contra quienes considere criminales o vinculados con actividades terroristas.
En su discurso, el mandatario también destacó la necesidad de fortalecer el aparato militar argentino, recuperar la protección de las fronteras y definir alianzas geopolíticas. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente cooperación de su gobierno con Estados Unidos e Israel en materia de seguridad y defensa, así como de cuestionamientos por el incremento del gasto destinado a equipamiento militar.
El homenaje a San Martín terminó convertido en un acto con fuerte contenido político. Las declaraciones de Milei han generado preocupación entre sectores que advierten sobre una posible criminalización de la protesta social, especialmente ante la utilización de términos como “enemigos internos” para referirse a quienes se oponen a las políticas gubernamentales.