Las autoridades de Indonesia elevaron a 68 la cifra de personas fallecidas y a 213 la de heridos tras el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el sábado la isla de Flores. El fuerte movimiento ocurrió frente a la costa oriental del archipiélago y provocó daños en distintas localidades, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El sismo tuvo su epicentro a unos 62 kilómetros de Ende y fue seguido por cerca de un millar de réplicas, algunas de ellas perceptibles para la población. Los movimientos posteriores han complicado las tareas de emergencia, especialmente en zonas donde los daños y los deslizamientos de tierra han bloqueado caminos y dificultado el acceso de los equipos de rescate.
Miles de habitantes permanecen desplazados debido a los daños en viviendas y al temor de nuevos movimientos. Reportes recientes señalan que la cifra de personas alojadas temporalmente podría rondar las 19 mil, mientras las autoridades distribuyen alimentos, medicinas y materiales para refugio y mantienen desplegados equipos militares y de emergencia.
La provincia de Nusa Tenggara Oriental mantiene la atención de emergencia ante la magnitud de la tragedia. Además de las víctimas, miles de viviendas y otras construcciones resultaron afectadas, por lo que las autoridades continúan evaluando los daños y trabajando para restablecer las vías de comunicación y brindar asistencia a las comunidades más afectadas de Flores.