Una enfermera del área de maternidad de un hospital en Teresina, Brasil, fue detenida tras presuntamente intentar robar a una recién nacida al ocultarla dentro de un bolso. El hecho ocurrió mientras la empleada informó a la madre que llevaría a la bebé a realizarle estudios médicos de rutina, entre ellos la prueba del talón.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en que la trabajadora ingresó a la sala de maternidad y, minutos después, salió con la recién nacida en brazos. Poco después volvió a aparecer en un pasillo sin la bebé visible y con un bolso negro de gran tamaño, además de haberse cambiado de ropa, lo que despertó las sospechas de los familiares.
La tía de la menor, quien permanecía cerca de la sala donde supuestamente realizaban los estudios, decidió seguir a la enfermera. Al interceptarla antes de que abandonara el hospital, abrió el bolso y encontró a la recién nacida en su interior, evitando así el presunto secuestro. La rápida intervención permitió que la bebé fuera puesta a salvo de inmediato.
Tras el incidente, las autoridades arrestaron a la empleada y comenzaron una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes. El caso generó conmoción en Brasil y reavivó el debate sobre los protocolos de seguridad en las áreas de maternidad de los hospitales para prevenir situaciones similares.