El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ordenó a sus agentes suspender temporalmente las detenciones de vehículos relacionadas con operativos migratorios, luego de varios tiroteos en los que estuvieron involucrados oficiales y migrantes. La medida busca revisar los protocolos de actuación después de dos incidentes mortales ocurridos en Texas y Maine.
La decisión establece que los agentes deberán limitar este tipo de intervenciones y realizar detenciones vehiculares únicamente en situaciones específicas, principalmente cuando se trate de personas consideradas de alta prioridad por antecedentes graves. La suspensión responde a las críticas generadas por el uso de la fuerza durante operativos recientes.
Uno de los casos que provocó mayor atención ocurrió en Houston, Texas, donde un migrante mexicano murió durante un operativo del ICE. Las autoridades señalaron que el conductor habría intentado evadir la detención y utilizar el vehículo como una amenaza, aunque familiares y testigos cuestionaron esa versión y pidieron una investigación transparente.
Otro incidente ocurrió en Maine, donde un ciudadano colombiano falleció tras un enfrentamiento con agentes migratorios. Los hechos generaron protestas y llamados de organizaciones civiles para revisar las prácticas del ICE, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias de ambos tiroteos.