El papa León XIV llamó en Turquía a la unidad y fraternidad entre los cristianos de diferentes confesiones durante la celebración de los 1700 años del Concilio Ecuménico de Nicea, un evento fundacional para la Iglesia.
El Pontífice se trasladó ayer a Iznik, la antigua Nicea, al sur de Estambul, para una gran oración sobre los restos de una basílica sumergida del siglo IV, en presencia de dignatarios religiosos, ortodoxos y protestantes.
El Pontífice resaltó que “el uso de la religión para justificar la guerra y la violencia, como cualquier forma de fundamentalismo y fanatismo, debe ser rechazado con firmeza”.
Papa insta a superar las divisiones a través de la búsqueda de la fraternidad
Durante una ceremonia rica en símbolos, León XIV invitó a “la búsqueda de la fraternidad” y a “superar el escándalo de las divisiones que, lamentablemente, aún existen, y a alimentar el deseo de unidad”.
Existe una hermandad universal, independientemente de la etnia, la nacionalidad, la religión o la opinión”, añadió frente a 28 representantes de otras confesiones cristianas, en el segundo día de su primer viaje apostólico.