El estado de salud del Papa Francisco “es estable y con ligeras y graduales mejorías dentro de un cuadro clínico complejo”, informó esta mañana la oficina de prensa de la Santa Sede.
La comunicación oficial enfatizó que el Papa pasó una noche tranquila y permanece descansando.
Las terapias respiratorias y motoras continúan y sigue la dieta que los médicos han diseñado para Jorge Bergoglio, de 88 años de edad y quien cumplió 25 días internado en el hospital Gemelli de Roma.
En el primer domingo de cuaresma, el Papa asistió a misa y más tarde siguió -por video- el rosario organizado en favor de su salud.
Los ejercicios espirituales se llevaron a cabo por primera vez en el Aula Pablo VI y fueron dirigidos por el padre Roberto Pasolini, predicador de la Casa Pontificia; además se colocaron pantallas gigantes en la plaza de San Pedro para que los fieles pudieran participar de ellos.
A pesar de las “mejorías graduales” en la salud del Papa, su pronóstico sigue siendo reservado.