La cultura zoque busca salir de las comunidades y convertirse en un escaparate para Chiapas. Con ese objetivo, fue presentada la octava edición del Festival Coyatoc, que este año reunirá durante dos días gastronomía, artesanías, música, folklore y tradiciones de siete municipios de la región.
El coordinador general del Festival Coyatoc, Rafael Sánchez, destacó que el proyecto busca ir más allá de una celebración cultural y convertirse en un punto de encuentro para visitantes.
“Un festival que está hecho para dar a conocer nuestras costumbres, nuestras raíces, nuestra cultura, nuestra gastronomía… Lo importante aquí es que generemos economía y también podamos generar en un futuro próximo turismo”.
La diferencia de esta octava edición, explicó, es que el festival comenzó a construirse directamente desde las comunidades. Desde enero se realizaron encuentros en San Fernando, Coapilla, Ocotepec, Copainalá, Ocozocoautla, Cintalapa y Jiquipilas, con la intención de que cada municipio tenga representación.
Y este año el festival tendrá una duración de dos días, una decisión que también busca beneficiar a los propios productores y artesanos, reduciendo los gastos que implica permanecer varios días en el evento.
La oferta será amplia: más de 70 actividades culturales estarán distribuidas durante los dos días.
Pero uno de los grandes atractivos será la presencia de más de 300 expositores, quienes llevarán productos gastronómicos, textiles, artesanías y artículos representativos de los municipios participantes.
A las actividades culturales se suma la quinta edición de la Carrera Coyatoc, que busca consolidarse como una actividad propia del festival.
Y para quienes quieran vivir la experiencia en familia, la invitación es abierta a todas las edades.
La cita será el sábado 3 y domingo 4 de octubre, en la Calzada de las Personas Ilustres de Tuxtla Gutiérrez.
Dos días para disfrutar de la música, la marimba, la gastronomía y las tradiciones zoques, pero también para apoyar directamente a productores y artesanos chiapanecos.
Notinúcleo / Víctor Pérez