A raíz de la iniciativa de clientas, amigas y colaboradoras de una cafetería local, cada fin de semana se organiza un mercadito orgánico para fomentar la oferta de productos de calidad, orgánicos y de comercio justo, invitando a consumir local y a fortalecer la economía no solamente de mujeres, sino de agricultores del estado de Chiapas, señaló su organizadora, Fany María Quintero.
“El propósito es justamente eso, llevar al consumidor productos de calidad y que ellos aprendan sobre los procesos que tiene tanto el café, la miel, el chocolate, los lácteos, incluso algunas hortalizas como las que tenemos en nuestro huerto. Por ejemplo, ayer cosechamos cebollines y hoy vendemos cebollines para que se lleven a su casa y puedan cocinar algo rico, aparte de lo que puedan llegar a consumir a la cafetería, que es un lugar donde utilizamos productos tanto del huerto como de otros productores locales y siempre pues resaltando lo que se produce en el estado de Chiapas”
Cada sábado, participan alrededor de 10 productores de café, chocolate, miel, vainilla, stevia, huevos de rancho, queso, entre otros, un mercado que presenta muchas ventajas.
“Estamos dándole al productor el valor y de manera económica, porque como estamos trabajando con el comercio justo, es pagarle lo que se merece por darle el cuidado desde la semilla hasta la planta hasta obtener el fruto, que el proceso sea de calidad y que podamos mantener estos distintivos orgánicos, porque si no pagamos lo justo pues no van a haber las posibilidades de que el productor pueda cuidar las semillas, pueda cuidar las plantas, pueda cuidar el fruto y trabajarlo con toda la delicadeza que se merece para que nosotros al final podamos tener un producto de calidad, un producto orgánico que al final es lo que consumimos y pues siempre debemos de recordar que somos lo que consumimos”
Finalmente, recalcó la importancia de consumir lo hecho en Chiapas y que nos sintamos orgullosos porque producimos cosas de excelente nivel, que más personas se unan, hacer esta red más grande y tener un semillero bastante nutrido y visitado por todas las familias de Tuxtla.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines