Hoy se conmemora el 154 aniversario de la batalla de Puebla, fecha que marca la primera vez que el ejército mexicano pudo derrotar a una potencia extranjera mejor preparada, es decir, al mejor ejército de esa época: los franceses. La batalla de Puebla fue un combate librado el 5 de mayo de 1862 entre los ejércitos de la República Mexicana, bajo el mando de Ignacio Zaragoza, y del Segundo Imperio Francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, durante la Segunda Intervención Francesa en México, cuyo resultado fue una victoria importante para los mexicanos ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron vencer a uno de los ejércitos más experimentados y respetados de su época.
La batalla librada en los fuertes de Loreto y Guadalupe en la capital poblana surge luego de que desde 1861 nuestro país estaba en bancarrota debido a medio siglo de conflictos y guerras casi constantes. No podía hacer frente ni a las necesidades más urgentes, por lo que el 17 de julio de 1861, el presidente Benito Juárez decretó prórroga de dos años para pagar deuda externa a países europeos. En octubre de 1861, Francia, Inglaterra y España se suscribieron a la Convención de Londres y se comprometieron a enviar militares a México para reclamar sus derechos como acreedores por una deuda que ascendía alrededor de 80 millones de pesos.
Así que Napoleón III, gobernante de Francia, decidió invadir México para establecer una monarquía favorable a Europa, surtirse de materias primas y en un futuro extender su imperialismo a Estados Unidos. Con ese fin, debía disolver el Gobierno mexicano establecido por el Presidente Benito Juárez.
En abril de 1862 los franceses desembarcaron en el puerto de Veracruz, y emprendieron la campaña militar hacia el centro de la República.
A las 9:15 de la mañana del 5 de mayo, los franceses aparecieron en el horizonte, avanzando desde la cercana Hacienda de Rementería, cruzando fuego con las guerrillas de caballería que se batían en retirada y que no se replegaron hasta que las líneas francesas estuvieron formadas y listas para avanzar. La batalla se inició en forma a las 11:15 de la mañana, anunciándose con un cañonazo desde el Fuerte de Guadalupe y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad.
El héroe de la primera batalla de Puebla fue el general Ignacio Zaragoza al mando de casi 2000 soldados y 2700 campesinos usando machetes, rifles tipo “mausser” y lanzas llamadas “chinacas” de madera con punta de metal. Los franceses usaban pistolas, carabinas tipo winchester con punta de metal, bayonetas, cañones y ametralladoras de 15 kg y de 1.50 mt. longitud.
. El saldo final de la batalla fue de 476 muertos y 345 heridos del lado francés, así como 83 muertos, cerca de 131 heridos y 12 desaparecidos para el Ejército de Oriente. El informe que el general Zaragoza rindió sobre la Batalla de Puebla al Presidente Benito Juárez fue breve y significativo.
“Las armas nacionales se han cubierto de gloria. Las tropas francesas se portaron con valor en el combate y su jefe con soberbia, necedad y torpeza.“