Un informe sobre las muertes de mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) señala que 64 por ciento de los fallecimientos ocurrieron en cárceles privadas utilizadas para la detención migratoria. El análisis forma parte de la preocupación del gobierno mexicano por las condiciones en que permanecen los connacionales durante los procesos de detención y deportación.
De acuerdo con los datos presentados, desde el inicio de la actual administración estadounidense 17 mexicanos han fallecido en hechos relacionados con el ICE; de ellos, 14 perdieron la vida mientras se encontraban bajo resguardo de autoridades migratorias y tres durante operativos. Los casos han generado llamados para revisar los protocolos de atención, vigilancia y protección de derechos humanos en los centros de detención.
El gobierno de México anunció acciones legales para solicitar investigaciones sobre estas muertes y señaló que también se revisará la responsabilidad de las empresas privadas que administran algunos centros de detención. Las autoridades mexicanas han planteado que deben esclarecerse las circunstancias de cada caso y garantizar un trato digno para las personas migrantes.
Organizaciones y familiares de las víctimas han expresado preocupación por posibles deficiencias en la atención médica, las condiciones de internamiento y los mecanismos de supervisión dentro de estas instalaciones. Ante ello, México busca que los fallecimientos sean investigados y que se fortalezcan las medidas de protección para los connacionales que se encuentran bajo custodia migratoria en Estados Unidos.