El acoso escolar ha derivado en una crisis integral que ahora trasciende a los ámbitos digital y físico, y pone en jaque la salud emocional de las infancias en México, una situación de violencia que, de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, exige atención inmediata de autoridades y familias.
Entre el año 2019 y lo que va de 2026, el organismo ha atendido 2 mil 253 reportes relacionados con acoso escolar o bullying. Sólo entre 2024 y 2025, las llamadas pasaron de 536 a 566, un incremento que, aunque parece marginal, refleja una problemática persistente.
Ramón Beltrán, secretario ejecutivo del Consejo Ciudadano, destaca que estas cifras son el resultado de una “inteligencia ciudadana” que busca fomentar un “respeto para el que genera este acosamiento y el autorrespeto para quienes son víctimas”.
El perfil de quienes rompen el silencio es revelador: “53% de las llamadas son realizadas por padres de familia, seguidos de 33% de estudiantes que denuncian por cuenta propia”. En cuanto a las víctimas, 56% son niñas o mujeres adolescentes, mientras que 42% corresponde a niños u hombres jóvenes.
Geográficamente, el impacto es nacional; 28% de los reportes provienen de estados como el Estado de México, Jalisco, Puebla, Veracruz y Baja California, mencionó Bernal.