El Banco de México (BdeM) fortaleció el seguimiento de las remesas mediante un mecanismo implementado desde marzo de 2024 dentro del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Esta herramienta permite identificar cuáles transferencias corresponden específicamente a remesas y facilita que las instituciones financieras conozcan con mayor precisión el origen y destino de los recursos. El objetivo principal es contribuir al cumplimiento de las medidas de prevención y control del lavado de dinero.
El mecanismo contempla dos tipos de operaciones: las remesas entrantes, que llegan a México y son depositadas mediante el SPEI después de convertirse a pesos, y las remesas salientes, que son enviadas desde México hacia otros países. Estas últimas han tenido un mayor uso desde que comenzó el esquema. En diciembre de 2025 se registraron alrededor de 596 mil transferencias salientes, por un monto cercano a 4.4 mil millones de pesos, aunque representaron apenas 0.11 por ciento del total de operaciones realizadas en el SPEI.
Las remesas tienen una gran importancia para la economía mexicana. Durante 2025, México recibió 155.7 millones de remesas por un total de 61 mil 791 millones de dólares, equivalente a 3.4 por ciento del producto interno bruto. De los recursos enviados al país por medios electrónicos, 50.4 por ciento fue depositado en cuentas bancarias, mientras que el resto se entregó en efectivo. Los recursos depositados en cuentas son precisamente los que pueden ser identificados mediante el mecanismo de rastreo del SPEI.
Además de mejorar la trazabilidad de las remesas, el Banco de México mantiene una supervisión sobre las instituciones que participan en el sistema de pagos. Durante 2025 realizó nueve visitas de supervisión a bancos y empresas de pagos electrónicos para revisar aspectos como seguridad informática y administración de riesgos, y aplicó 338 sanciones a 81 instituciones por irregularidades. Con estas medidas, el banco central busca reforzar la seguridad del sistema financiero y dificultar que las remesas puedan ser utilizadas para actividades relacionadas con el lavado de dinero.